Cobertura: 15 Festival Cievyc Cine 08 Dejarte ir


Dejarte ir, De Priscila Pauline, Con Rocío Contardi, Ernesto Chacón Oribe y Leandro Merelas, 6’ 5’’, 2008

Eterno resplandor de una mente con recuerdos


Al principio de Dejarte ir la cámara rodea a Camila, como bailando con ella, para luego revelar que en realidad está encerrada en una jaula (y en los recuerdos de César, su ex). El montaje se suma a este baile para mostrar, en varias ocasiones, planos de una cajita musical que son poesía. Los protagonistas se conocieron en una clase de baile, y César convirtió a esa libre y hermosa bailarina de la que se enamoró en un objeto; en una muñequita de plástico ahora presa de sus recuerdos, como si éstos fueran una cajita musical de la que no puede escaparse. Ahora César lo controla todo. El subtitulado (que aparece en varios de los cortos exhibidos) es usado por la directora con mucha originalidad para traducir a Camila, que no tiene voz en los recuerdos de su ex novio. El uso de éste recurso se resignifica en la escena en la que le reprocha que sólo recuerda los buenos momentos y, mientras se escucha un “shhhh” en off, los subtítulos se desvanecen obligándola a callar y enfatizando el poder que César tiene sobre ella. Camila decide rebelarse y escapar. El contraste visual entre la verticalidad de los barrotes de la jaula que consigue derribar y que implican su encierro, y la horizontalidad de los escalones que sube para alejarse y encontrar su libertad, es perturbador. Casi tan perturbador como ese desenlace en el que ambos se rinden y aceptan lo que no pueden evitar. Camila es prisionera de los recuerdos de su ex pareja, es cierto. Pero también él es un prisionero de sus propios recuerdos. Dejarte ir fue una grata sorpresa y una de las mejores propuestas del festival.

M. Sol Salaberría

Cobertura: 15 Festival Cievyc Cine 08 Entrevista a Fernando Serattín, parte 2


Segunda parte de la entrevista a Fernando Serattín, director de Corina

(viene de acá)


“El clima de rodaje fue bastante tenso”


Material crudo:
-Un montaje complicado, con varias escenas y muchos planos. ¿Cómo fue la edición? ¿Había algo planeado o fue inducido por el resultado de las imágenes? Elección del ritmo del corto y de la banda sonora, por ejemplo.
El montaje fue bastante simple, ya que desde el momento en que estaba filmando los planos sabía cuál iba a quedar. El resultado me pareció muy bueno, me gustan muchos los planos, la fotografía me parece que esta muy bien. La banda sonora al principio pensé en componer algo para el corto, tenía un par de temas que podían llegar a ir, más bien instrumentales y sin letras. Mi amiga Maca, de Tucumán, me había pasado el disco de Trasvorder ‘’La tristeza se destruye’’ hacia unos meses, un chico mendocino que hace hermosas canciones pop, el tema que elegí fue ‘’A Paris’’ y creo que no había forma de encontrar un tema que tenga tanto que ver con el corto como ese, tan axial que desistí de la idea de hacer una letra y componer. Además es un poco como mucho ser el director, y encima ponerle tu propia música a un corto pensé, así que le pedí a Maca que es amiga de este chico que le preguntase si podía usar un tema suyo para un corto, me dio el ok de inmediato. Es increíble el resultado, cómo la música y la letra van ligadas con las imágenes, unifica la secuencia, quedé conforme realmente.


-¿Cuánto tiempo tardaste desde el rodaje al montaje definitivo?

Tuve un primer armado a las 2 semanas de terminado el rodaje, y el armado final al mes y medio, previamente con consejos que recibí de compañeros, y de Gastón Inaui de Montaje.

El nacimiento de un nuevo hijo: -Danos tu opinión crítica del corto terminado. Qué aprendiste y qué te provoca la obra.

Creo que te dije todo en el comentario que te deje en el blog. Al principio estuve muy conforme con el resultado, me parecía un corto muy superior a lo que se ve comúnmente sobre todo en el CIEVYC. Después caí en la cuenta de que mi ego y necedad no me dejaron ver más allá, se me fue el ‘’enamoramiento’’ por llamarlo de una forma. Tiene muchas fallas, me parece como muy lento el comienzo del corto, como sin ritmo, y recién el ritmo se lo da la música llegando a la mitad del corto. Caí en muchos lugares comunes como bien vos hiciste referencia en tu crítica. Si bien lo de la cocina fue sacado de una experiencia similar que viví, me di cuenta que no siempre lo que uno vive puede ser representado y verse verosímil en una pantalla de cine. No me gustan los diálogos tampoco, me parece que carecen de emotividad desde la escritura y en la interpretación. Uff no sé, creo que lo odio al final, igualmente pienso hacer una reedición en breve y ver qué sale de todo eso.

-¿Qué es para vos lo más importante a la hora de filmar?
La estética y el arte de un corto es algo que poco se tiene en cuenta sobre todo en estudiantes de cine. Una buena fotografía y un buena dirección de arte pueden prevalecer en el tiempo y en la retina del espectador, sobre todo cuando no se tiene una buena historia ni un buen guión. Como un actor que tenga cierta presencia, ciertos rasgos, que no solo de bien en cámara y sino que trasmita algo es importantísimo también.

-Para terminar, ¿cuál es tu opinión acerca de los otros cortos que participan en el festival?

Fui solo a la muestra de primer año, y la verdad me pareció un nivel muy pobre, si bien la misma historia se puede contar de mil maneras diferentes, me parecieron todas muy iguales, con temas similares con similares puestas en escenas. No se jugaron en nada, y qué se yo, pienso que este es el momento para jugarse a ser lo que uno quiere ya que estás aprendiendo y experimentando al mismo tiempo. No sé, vi muchos cortos de niños y ancianos como protagonistas, realmente no me interesaron en lo más mínimo, también muchos recurrían al golpe bajo y al sentimentalismo barato típico de la televisión, de la telenovela específicamente. Deberíamos replantearnos como realizadores, el cómo contar las cosas, qué cosas contar, y para quién contarlas.
De la muestra destaco dos cortos, el primero que se presentó en ’Bailarines muertos’’ me gustó la propuesta estética y fotográfica, pero fíjate que tiene la falla de dejar afuera al espectador que no leyó ni tiene conocimiento de la obra de Oesterheld. Me gustó mucho la fotografía de ‘’Parir en soledad’’ también, creo que la hizo Magui si mal no recuerdo, una genia. También me gustó ‘’Veo Veo’’ de Ludmila Rosenzweig. No puedo ser muy objetivo ya que trabajé en el corto, pero me gustó el resultado final, me parece uno de los cortos más sinceros. Se jugó por algo diferente al resto y le salió muy bien, a diferencia de el “Nacimiento de una noción”, que no me gustó, aunque creo que está muy bien realizado y bien apuntado a cierto espectador que por ahora no me interesa llegar, seguramente será el que se lleve todos los premios.

Soledad Bianchi


Cobertura: 15 Festival Cievyc Cine 08 Veo veo



Veo veo, De Ludmila Rosenzweig, Con Lucia Alvarado Losada, Vladimir Yuravel, 2008, 12’

Veo veo, ¿qué ves? una cosa ¿Qué cosa? Una selva llena de cerdos.

“Te queremos, tus abuelos” dice una carta que tiene esta joven casi adulta llamada Lana tiene en la mano. Y es ahí cuando todo parece indicar que se dirige hacia la casa de sus abuelos. El camino se recorre mediante una cámara subjetiva que nos muestra cómo la gente la discrimina y la mira mal. No entendemos muy bien por qué, pero así es. Sube a un colectivo y se queda dormida: sueño donde podemos ver a una niña pintando y cómo un hombre le toca sus pequeños senos. Ella empieza apretar con fuerza el crayón y su cara se llena de líneas. La escena está bastante bien lograda y los efectos son buenos, lo mismo que el arte del corto en general.
En un momento, quien parece ser su madre, dice que faltan dos días para que pase a ser mayor de edad, y ahí es cuando podemos ver cómo esta joven imagina su cumpleaños número 21. Cerdos –sí, cerdos- cantando, aplaudiendo y esperando a comer la torta, corte. Plano detalle a la boca de esta señora que creemos la madre de Lana, que dice “La vida es una selva”. Un montón de planos muy raros (testículos de cerdo, caperucita roja mostrándonos las tetas, etc…) dan sentido a muchos acontecimientos. Nos dan entender que la joven niña que vimos anteriormente era Lana, que de chica era manoseada por su abuelo mientras su abuela hacia boca muda, oídos sordos y ojos ciegos.
Pese a que la historia está lograda, por momentos se hace larga. Al final se nota cómo este pasado deja a Lana con dificultades para adaptarse al mundo. También se ve que su cabeza está llena de trastornos y que necesita de ayuda psicológica. Pero notamos, con lo poco que aparece la madre, que ella nos es capaz de darse cuenta de que su hija tiene serios problemas y que ve la vida como una selva llena de cerdos salvajes y no de personas.
Lana enfrenta a su abuela, lo hace despidiéndose con una colita de pelo, la mete en sus manos, se las aprieta con fuerza, le da un beso en la cabeza y se va. Ese acto del personaje deja satisfecho al espectador, ya que uno ve en eso una manera de enfrentarse a sus abuelos, como si dijese “a partir de ahora, para vos sólo soy esta colita de pelo”, demostrando así que puede ser adulta y enfrentar el pasado.

Marcos Di Biase

Al parecer la gente no se pone de acuerdo sobre Veo veo

VEO - VEO from Friqui Faquer on Vimeo.

Cobertura: 15 Festival Cievyc Cine 08 Entrevista a Fernando Serattín, parte 1



Primera parte de la entrevista a Fernando Serattín, director de Corina

“El clima de rodaje fue bastante tenso”

Concepción del mundo Corina: -Contanos un poco de historia, en pocas palabras, ¿cómo evolucionó la idea del corto? Todo partió de un texto de Stanislavsky que me pareció genial, que leí para dirección de actores, hablaba del subconsciente, y el inconciente, de una manera tan simple, que inmediatamente se me vinieron varias imágenes a la cabeza. Ya sabía la estructura que iba a usar para contar la historia. El texto me gustó tanto que terminé poniéndolo en el corto como voz interior.
Tenía un personaje y sabía que iba a ser femenino, sabía de que quería hablar, una persona psicológica perturbada (bipolar) y emocionalmente inestable, también tuvo mucho que ver a la hora de construcción del personaje la experiencia personal, las últimas chicas con las que salí reunían características similares, todas me dejaron…
En ese momento estaba leyendo una novela de Michel Houellebecq "Ampliación del campo de batalla" y había terminado de leer "La caída" de Albert Camus, en fin, como veras todo muy para arriba. Cuando ya tenía el guión casi terminado, comencé a leer "El pozo" de Juan Carlos Onetti, y de ese texto saqué una frase que también incluí al principio del corto como voz interior del personaje, el otro texto que aparece en el corto es de Kierkegaard, le dije a Vera (Corina, estudiante de filosofía) que escriba un texto que hable del amor y el paso del tiempo, bueno al final terminó pasándome varios textos y me pareció que el mas adecuado era el de Kierkegaard.

- ¿Cómo lo lograste concretar?
Tuvimos muy poco tiempo para todo, en mi caso, mi guión fue elegido casi de lastima por los profesores de dirección y guión, habían elegido otros guiones que fueron excesivamente y exclusivamente trabajados en la clase de guión, y como dentro de mi comisión había, mas bien hay aún, grupos bien diferenciados, no existe la unidad ni el compañerismo pero ese es otro tema, de los dos guiones elegidos pertenecían a un grupo que representaba justamente la minoría del aula y como nadie quería trabajar en esos cortos, fue así, que los profesores se vieron obligados a elegir dos guiones más para que todos pudiésemos estar y trabajar en los cortos de fin de año. Eligieron mi guión y el de Verónica Mitagh.

Nivel de Stress en el rodaje: -En tu corto existen puestas en escena muy diferentes entre sí. ¿Como fue organizado el plan de rodaje? ¿Cuánto duró y cuantos minutos sagrados pudieron dormir en esos días?
El corto fue filmado en tres jornadas, si bien se habría podido hacer en dos, hubiésemos terminado más quemados, así que decidí hacerlo en tres, ¿dormir? como todo rodaje, mal y poco. Se hicieron primero las escenas de la galería y el bar, por San Telmo, que fueron las más pesadas y densas de la historia, el local debía abrir a las 12 el equipo estuvo a las 8 en la locación, la maquilladora tardo 1 hora o más en maquillar y retrasó todo el rodaje, terminamos de filmar a las 2, en fin, no la volvimos a llamar luego, de ahí parte del equipo fuimos corriendo a la casa de mi amiga que no iba a estar y el padre nos iba a pasar las llaves y dar acceso a la terraza, teníamos que ser pocos no podíamos molestar demasiado, así que fuimos solo Marcos (asistente de dirección y sonido) las actrices y yo. Fue el momento más distendido y relajado de todo el rodaje, creo que el que más disfruté, de ahí nos fuimos a la casa de Coka en San Telmo donde estaba todo el equipo técnico, en realidad, no estuvieron haciendo nada, tenían que retirar el gran angular de una productora y no fueron, fue ahí cuando iba una pequeña charla y enojo con el grupo, Marcos que había estado laburando todo el tiempo y no le correspondía tampoco, tuvo que ir en busca del lente. En la baño de la casa de Coka filmamos la escena del baño. Así termino el primer día de rodaje, que fue el más agotador de todos por lejos.
El segundo, se hicieron los exteriores, la caminata, el bosque, y la estación de tren, durante la mañana y parte del mediodía, no hubo muchas complicaciones más allá de la gente que pasaba constantemente y te cagaba un plano y tenias que rehacerlo.
El tercer día de rodaje fue en mi casa, estuvimos preparando el arte de la habitación mucho tiempo, y quedó tal cual lo había pensado, se hizo un muy buen trabajo desde arte, ese día hicimos muchas tomas por plano, bajó la tensión de luz unas horas por lo cual tuvimos que suspender el rodaje momentáneamente.

¿Alguna anécdota?
La anécdota quizás fue que durante el rodaje Vera y Catalina estaban peleadas con sus novios respectivos, las dos parejas se arreglaron el ultimo día de rodaje, hasta los dos novios vinieron al set y se fueron juntos, un final feliz.

-¿Hicieron muchas tomas por planos? ¿Qué costó más filmar?
No hicimos muchas tomas por planos, habremos hecho un 4 a 1 promedio, algunas 1 a 1, el último día de rodaje que estuvimos un poco más distendidos hicimos varias tomas por plano, yo no lo noté, Vera me lo dijo y reprochó después

-¿Cómo funcionaron como equipo? -¿Qué área fue la más eficaz y cual retardó un poco las cosas?
El clima del rodaje fue bastante tenso, no sentí un equipo muy comprometido con el corto, eso fue charlado durante y después del rodaje, además tuve que lidiar y estar en medio de personas que estaban en conflicto desde el trabajo anterior y creo que se notó un poco en el resultado final. Sumado a todo esto hubo un inconveniente con la gente que Sebastián consiguió para que nos prestase el vestuario, fue responsabilidad mía por no haber ido a la prueba de vestuario. A Vera no le gustó nada lo que ese lugar le ofrecía y ella pensó que tampoco tenia mucho ver con el corto y que a mí no me iba a gustar y lo dijo abiertamente sin saber que la que le estaba dando la ropa era la dueña del local, un local en Palermo Hollywood. Hubo una discusión, la dueña se negó a vestir a Vera y accedió a vestir a Catalina…. En fin, Sebastián discutió con Vera y e hizo que el clima del trabajo sea más tenso aún durante el rodaje.

continúa acá

Soledad Bianchi

Cobertura: 15 Festival Cievyc Cine 08 Quique

Quique, De Ana Cosentino, Con Ramiro Pisá, Lucrecia Girerd, Susana Menéndez, 2008, 12´

La melodía de Enrique

El nene que interpreta a Quique es un evidente no-actor (al que adivino sobrino o familiar cercano de alguno de los realizadores de este corto, que hacen caso omiso a la timidez del pequeño frente a las cámaras). Sin embargo esto no molesta porque su soledad es traducida por la puesta de escena. Así queda demostrado el vacío que siente ante una madre joven, linda, prostituta a escondidas y que va a morir también a escondidas.
Cuando un día nuevo empieza y Quique nos contagia un poco su aburrimiento, entra a la historia un objeto que cortó por un momento mi respiración: una flauta. No por el instrumento sino por una pregunta imposible de evitar. ¿Qué misterio esconderá al ser tocada por Quique cuando se quede solo en su casa? La respuesta se hizo esperar. Lo sospechado, la madre salió a trabajar y el niño recién ahí se la llevo a la boca. El problema es que después de ver Historia deseada, un corto también de primer año que intento olvidar todas las noches desde que lo vi, es muy difícil no suponer lo peor. Pero gracias al buen gusto de este corto dicha acción no llevó a la aparición de un hada, genio de la lámpara u otra fantasía sin retorno, sino a una evocación mental aceptable, en la que el niño juega en la plaza con su madre (foto). Ahí volví a respirar. Hay que destacar la música original, compuesta por Ana Cosentino, la directora. El diseño de sonido, surtido de diferentes instrumentos y ritmos étnicos argentinizados, acompaña el momento difícil en la vida de este próximo huérfano. La narración se fortalece con la inserción de dicha flauta; pero cobra más valor cuando la toca Quiquito y la introduce en la banda sonora, evidenciando que será su compañía y pronosticando su recuerdo materno feliz, en la plaza, jugando. Una excelente elección que convierte a este corto en un mundo pensado y bien trabajado.

Soledad Bianchi

Cobertura: 15 Festival Cievyc Cine 08 Piso compartido (Nota dos)

Piso compartido, De Gabriel Rodríguez, Con Sofia Martino, Gisela Fernández y Gabriel Asdourian, 2008, 11’

Más que una historia de amor, una historia de terror

Por los primeros minutos del corto estoy más que convencido de que voy a ver terror, acción o suspenso en este piso compartido. La primera escena es de tres personas viendo una película de terror: Daniela, Natalia y Martín, que por lo visto es un fanático de género, dato que no sirvió para nada en el resto del corto. En mi cabeza funcionó como motor de esperanza de que en algún momento quisiera matar a estas dos chicas tan problemáticas. Y a las que yo quise ver morir más de una vez.
Piso compartido es una historia de amor. Dos amigas enamoradas de un mismo tipo. Nada del otro mundo. La historia coquetea constantemente con un suspenso, tanto en la música como en algunos planos, pero finalmente nunca pasa nada. Una de estas dos chicas está muy mal porque está enamorada de Martín que anda con la otra. Decide mudarse e irse del departamento porque no tolera más vivir así. Pero en el momento menos previsto, llega al depto y se choca con un fulano de nadie que está adentro. Nunca sabremos si es amigo de Martín, si está ahí para conocer a esta mujer que está sola por la vida o qué. Pero hace que esta chica se enamore, se terminen los problemas y todos felices comiendo perdices. El corto tiene un lema que podría ser algo como “La única forma de ser feliz es teniendo un chongo”.

Marcos Di Biase

Al parecer hay unanimidad sobre
Piso compartido


PISO COMPARTIDO from Gabriel Rodriguez on Vimeo.



PISO COMPARTIDO from Gabriel Rodriguez on Vimeo.

Cobertura: 15 Festival Cievyc Cine 08 La campana

La campana, De Mariana Schettini, Con Estanislao Silveyra, Alejandro Wainstock, 4'

Se ruega hacer silencio


Grandes primeros segundos preparan al espectador para ver
La campana. La vista acompaña la primacía del oído y sentimos la adrenalina de Nahuel. Los latidos se confunden con las zancadas del personaje en la corrida infernal y todo se funde en el vertiginoso paso del tren. Y hasta acá nada puede suponerse. Nada es evidente. Pero a medida que van corriendo los cortos y suficientes minutos la historia toma forma, al igual que ¨las evidencias¨. El robo mecánico de objetos, aparentemente, sin ningún valor o entretiene a estos dos adolescentes, o los hace escapar de alguna cuestión de fondo que no llegamos a conocer. Y, que de hecho, no es importante. De cualquier manera, la sensación de soledad como causal se siente y resuena en nuestras cabezas como campanadas. La repetición de las mismas acciones realizadas por los personajes marca el ritmo, dibujando un agradable movimiento ondulatorio. Levanta para caer y luego volver a levantar para volver a caer y así hasta el final. La campana mantiene la cadencia y la armonía, pero se quiebra con la voz. Hasta ese momento la directora nos había deleitado con varios fundidos encadenados no ya visuales sino auditivos, y tal vez la falla esté en ese punto. La voz irrumpe sin aviso en la imagen y no la completa, sino que crea un vacío innecesario en ella. Y después de esta ruptura es difícil recomponerse. Quizá haya sido la intención de marcar el punto del que ya no hay vuelta atrás. Si existió esa intencionalidad, lamentablemente, no logró ese efecto y sino el de sacarme de la historia. De todas formas, y mas allá del rápido crecimiento del pelo de Nahuel durante la corrida al muelle (cosa que imagino debe haber fastidiado bastante al continuista), La campana no deja de ser un gran primer corto.
Mariné F. Gianni

Cobertura: 15 Festival Cievyc Cine 08 Los extraños



Los Extraños, De Maximiliano Coronel, Con Manuela Teso, Nora Busto y Gustavo Ganone, 2008, 9´5´´

Sueños dentro de sueños


“Cuando pensamos somos mendigos, cuando soñamos somos reyes” esta frase de Hölderlin enmarca el comienzo, porque Los extraños trata sobre sueños.
Nos encontramos con una conversación de dos amigas, una de ellas le cuenta un sueño recurrente a la otra. Si tratamos de evitar las no tan acertadas actuaciones, nos damos cuenta que el relato esta impregnado de una atmósfera muy rara, desde un comienzo sabemos que hay algo más. La voz en off de la soñante nos introduce casi de la mano, en su película onírica. Un excelente manejo del color y las sombras nos describen la situación, la música nos invita a sumergirnos en ese misterio. Allí nos encontramos con la protagonista del sueño que divaga, sin ser vista, entre sombras de personas desconocidas que no se dan cuenta de su presencia (y que me recuerdan a la alegoría de la caverna) y luego de un momento de ¿autoconciencia? se da cuenta que los extraños no son los demás sino ella y su relación con ese mundo confuso de sombras y jarrones que no se pueden tocar, cambia.
Es allí cuando justamente el jarrón que se encontraba en la mesita cerca de las chicas se cae al piso y se rompe solo, sin más explicaciones, lo que nos saca de cuajo de la ensoñación. En ese momento una tercera persona se despierta de un sueño….y la cámara nos guía hacia un jarrón situado en una mesa cerca de su cama.... ¿Qué extraña relación tiene ese objeto con los sueños? ¿Es un link que los une como un portal que nos lleva directamente de sueño a sueño, aun cuando esta uno dentro del otro? Son preguntas a las cuales todavía no les encontré respuestas que no sean meras especulaciones……Es por esta incertidumbre que el corto es uno de mis favoritos.

Fernanda Lascialandá

Cobertura: 15 Festival Cievyc Cine 08 Tómame y arrójame lejos



Tómame y arrójame lejos, de Ruth Hossein con Javier Díaz Santacruz, Luis Calvillo y Andres Claramonte, 2008, 13´

Una fuerte historia contada con delicadeza

De todos los cortos que pude ver, este marca una diferencia. ¿Cuál es? No parece hecho por estudiantes. No sólo por la forma en la que esta dirigido, si no también por un montón de cosas más: fotografía, cámara, montaje y ni hablar de las actuaciones que casi resultan profesionales.
Aceleraciones en la cámara, una imagen muy rara entre escena y escena, sonidos que llaman la atención del espectador en algunos planos, enriquecen el corto dándole sentido y ritmo. Se nota que a la hora de buscar dónde ubicar la cámara hay todo un trabajo para que esa imagen tenga sentido en el relato. Un buen ejemplo es cuando a Abel se la cae la llave y en ese momento la cámara esta atrás de Arturo, abierto de piernas en el sillón; Abel queda en medio de ellas y evidencia que hay o habrá algo entre ellos.
En la mayor parte de los cortos que vi, las escenas de sexo están resumidas o resueltas mediante el fuera de campo. En cambio, en Tómame y arrójame lejos se trabaja con planos explícitos, un buen ritmo y una melodía electrónica potente. Las imágenes pasan rápidas, las espaldas transpiradas, y en algún momento algún que otro gemido, provocan algo muy fuerte en el espectador. No sólo por que es sexo entre dos hombres, sino porque la mano de la directora quiso que sea esta escena de sexo un momento lleno de sentido, valor, fuerza y esencia.

Marcos Di Biase

Dos versiones de los créditos de Tómame y arrójame lejos:


Cobertura: 15 Festival Cievyc Cine 08 La célula


La célula, De Rodo Castro, Con Lucas Sosa, Rubén Guzman, Paula Caffaro, 2008, 4´50´´

La sonrisa de mamá

Ganas de matar. Eso genera el corto. “Como muchos de los otros cortos” me dirán. Pero sin embargo, La célula canaliza el odio desmedido hacia uno de los protagonistas y no contra el director y/o guionistas. El eje del mal es una madre castradora que tiene a toda la familia bajo un control patológico. Su hijo Santiago vive una dualidad entre el amor a su madre y el odio que le provoca no poder romper con una dependencia que lo hace recluirse en su casa. Por momentos el espectador espera que Santiago termine de manera violenta situaciones humillantes que la madre le hace vivir. El director juega con este recurso durante todo el corto. Uno de los momentos más tensos es cuando aparece por primera vez en escena el padre ausente. Al entrar a la casa encuentra a su hijo en la cocina preparando la comida con un delantal de mujer mientras su madre descansa en la pieza. La escena es perturbadora, casi tanto como la famosa de Rebelde sin causa, en la que Jim Stark encuentra a su padre en una situación idéntica. A diferencia del film de Ray, la tensión en La Célula se desinfla dilatando demasiado las situaciones. Por último, el corto refuerza sus argumentos con muchos elementos de la puesta en escena, por ejemplo símbolos fálicos como las zanahorias rebanadas por la madre, mientras vemos a Santiago alienado jugando a las cartas en profundidad de campo. La célula es una de las propuestas más interesantes del festival, logra mantener el interés hasta el final.

Germán González Sosa

Cobertura: 15 Festival Cievyc Cine 08 Piso compartido



Piso compartido, De Gabriel Rodríguez., Con Sofía Martino, Gisela Fernández, Gabriel Asdourian, 2007, 11´

La novela de las tres

Piso compartido entra en un formato grotesco pero sin intención de serlo. Empieza pronosticando una historia barrial, con un “pibe” que abraza a dos “minitas” y les muestra una de terror para que se asusten y lo abracen más. ¿Vive con ellas? Parece, pero no. ¿Es el novio de alguna? Todavía no. ¿Qué hace ahí? Solamente ser el conflicto entre estas viejas amigas-nuevas roommates. Todo esto deja de importar porque hay cosas que empiezan a doler. Por ejemplo, el ralentí usado para marcar la subjetividad de ella, el enamoramiento que le produce este anti-galán (vale aclarar que en el corto mismo hacen mención a esta no-cualidad del protagonista, lo cual reconforta). Esos detalles promiscuos derivados de la novela televisiva provocan una sensación imposible de aceptar, de entender y de perdonar. Es una historia que se comprende porque esta bien armada, pero peca de poco cinematográfica. La actuación de la antagonista es lo más rescatable, porque es natural y le da un aire a este corto que se ahoga en un vaso de agua, como la protagonista en su desesperación de amor. Por suerte, el happy ending les da un halo de esperanza a las mujeres que creen que la pérdida de un hombre que nunca fue ganado es el fin del mundo. Para finalizar esta nota me quedo con un diálogo que se produce en los instantes finales, cuando el nuevo participante de esta opereta ya está sentado en la mesa junto al trío en cuestión. Él le dice: “¿Qué preferís, el cine internacional o el nacional?”, “internacional” contesta ella. Si no le hace ruido esta frase, disculpen, debo ser yo la equivocada.

Soledad Bianchi


Al parecer hay unanimidad sobre Piso compartido


PISO COMPARTIDO from Gabriel Rodriguez on Vimeo.

Cobertura: 15 Festival Cievyc Cine 08 Entrevista a Maximiliano Escobar



Entrevista a Maximiliano Escobar, profesor de Semiología y jurado del 15 Festival CIEVYC Cine 08:


"La realización de un corto es una tarea ardua, que exige organizar y planificar muchas tareas."


¿Participaste como jurado en ediciones anteriores del Festival de Cortos del CIEVYC?

Sí, participé como Jurado para la elección del Mejor Corto en las ediciones de 2006 y 2007. Hasta donde sé, fueron las primeras ediciones en que los profesores del área de Semiología nos incorporamos al plantel de jurados. Esto coincidió, a su vez, con un proceso de paulatino crecimiento del Festival, como instancia de muestra y de premiación de los trabajos de los estudiantes. La edición actual, sin dudas, es la que mayor despliegue y envergadura ha logrado alcanzar en ese sentido.

¿Cómo ves la muestra de este año?
Yo tengo esta impresión, que creo es compartida por otros: los cortos correspondientes al primer año, en general reflejan motivaciones, proyectos, temáticas que los estudiantes "traen" consigo y que de alguna manera los impulsan a adentrarse al ámbito del cine. Por ende, hay en estos cortos una mayor intención de "contar" algo, o incluso de "decir" algo. En los de segundo año, y sobre todo en los de tercero, el panorama es algo distinto. Se hace evidente una mayor preocupación por lo "formal", una intención de poner en juego y sacar el máximo provecho de diversos recursos cinematográficos y narrativos. Hay, sin dudas, un crecimiento cualitativo en estos cortos, que en algunos casos, juega en detrimento de la semántica del cine, aquello que se quiere contar o decir. El balance entre estos dos niveles es siempre un tema problemático, y la muestra suele ser una buena oportunidad de reflexión y aprendizaje para los realizadores.

¿Cuál es el criterio de evaluación que manejás, siendo profesor de una materia como Semiología?
Desde el comienzo, la idea de hacer una valoración de los cortos desde un enfoque semiológico se presentó como un desafío interesante, ya que implica poner en juego categorías de análisis que exceden lo estrictamente "técnico". En cierta forma, se trata de analizar las complejas relaciones entre aquello que se dice y el tipo de recursos y estrategias elegidas para la construcción de esa significación. De acuerdo con esto, nuestra evaluación se guía por dos criterios generales que tienen que ver con la originalidad en la construcción de una idea o un sentido, y con la coherencia para integrar elementos significantes y estrategias en la producción de esa idea.

¿Solés reunirte con otros miembros del jurado, otros profesores, para intercambiar opiniones respecto a los cortos?

Cualquier encuentro con otros profesores es una buena excusa para intercambiar opiniones y lecturas sobre los cortos. Igualmente, es importante aclarar que los criterios de evaluación mencionados anteriormente están elaborados y acordados con la otra docente de semiología, la profesora Laura Corti. Con ella también solemos comparar resultados. Creo que esto sucede en las demás materias y categorías de premiación. Pero la evaluación de cada docente siempre es individual, y no hay una instancia formal para chequear resultados.

¿Con cuánta antelación te entregan el material para que lo veas, y cuánto tiempo tenés para dar respuesta?
En general, se nos entregan los cortos con unas tres semanas de antelación respecto de la fecha de entrega de nuestra evaluación. A su vez, esta fecha tiene otras tres semanas de antelación al comienzo del Festival.

¿Unas palabras finales para aquéllos que se enfrentan a la exposición de sus trabajos?

Me resulta difícil pensar un consejo para quienes se embarcan en una tarea creativa. Me viene a la mente una idea que expresó Jean-Luc Godard alguna vez: hay directores que pierden tres horas en filmar un plano que pensaron sólo diez minutos, cuando lo mejor sería filmar el plano en diez minutos y dedicar tres horas a pensarlo. La realización de un corto es una tarea ardua, que exige organizar y planificar muchas tareas. Mi recomendación sería no descuidar el proyecto que se va a filmar, dedicarle también a él tiempo de reflexión y elaboración. Sin dudas, lo mejor para esto es filmar algo con lo que un realizador -o un grupo- se sienta de alguna manera comprometido, algo que uno realmente quiera expresar.

Entrevistado por Norya García, M. Sol Salaberría y Nicolás Ponisio

Cobertura: 15 Festival Cievyc Cine 08 Virginal



Virginal, Director Santiago Valentino, Con Luciano Heredia Las Heras, Julieta Rodríguez Peria, Ailen Lauría, Malena Cazón, 5' 5 ''

Retorno a la inocencia

La grandiosidad de un bosque y en el medio, ínfima, una nena vestida de blanco. La inmensidad de una costa, y otra figura pequeña. El cuerpo enorme de un árbol caído, y un nene que juega sobre él. Un lienzo en blanco y las manos infantiles que lo llenarán de pintura. Virginal trata sobre la comunión entre la naturaleza y el ser humano.

El primer cuadro remite una imagen de Las Tres Luces (Der Müde Tot, Fritz Lang, 1921): la Muerte parada y detrás de ella un gran muro impenetrable. El protagonista del cuadro no era el hombre que personificaba a La Muerte. Era el muro en su presencia silenciosa y definitiva. Funciona de manera semejante en Virginal, cuando la imagen del bosque se contrasta con la figura de una niña. Sólo que a diferencia del muro y la Muerte, el bosque y la niña interactúan de una manera armónica: la niña nos da la pauta para conocer la verdadera dimensión de estos árboles. Otorga el lugar justo a la naturaleza, pues no somos más grandes que la nena, que además convive con ese entorno sin alterarlo. Ella está ahí para hacernos sentir que esta es nuestra dimensión verdadera y única frente a este universo que no se nos acomoda. Para que el universo se acomode, es necesario reconocer nuestro lugar: habrá que volver a la inocencia y la mirada del niño. Al juego y al descubrimiento. Reconocernos pequeños.

La escala que nos indica que esos árboles son grandes, es la figura humana. Es entonces cuando caen las auténticas preguntas. ¿Quiénes somos ante la inmensidad? ¿Piedras apiladas sobre la arena? ¿Muñecas escondidas? Pobres imitadores de la naturaleza, sobre el lienzo blanco de aquello que llamamos vida. Con la simple pretensión del arte, tratamos de acercarnos a su belleza sin lograr plasmarla del todo. Es en este punto donde Virginal cumple humildemente con algunas de las palabras del prefacio que Oscar Wilde escribió para El Retrato de Dorian Gray:

“...El artista es creador de belleza.
Revelar el arte y ocultar al artista es la meta del arte.
El crítico es quien puede traducir de manera distinta o con nuevos materiales su impresión de la belleza.
Quienes descubren significados ruines en cosas hermosas están corrompidos sin ser elegantes, lo que es un defecto. Quienes encuentran significados bellos en cosas hermosas son espíritus cultivados. Para ellos hay esperanza.
Son los elegidos, y en su caso las cosas hermosas sólo significan belleza...”


Virginal está viva, arde en el blanco misterio y su único propósito era regalarnos la belleza.

Norya García

Cobertura: 15 Festival Cievyc Cine 08 Lindo quilombo


Lindo quilombo

Afortunadamente, la iniciativa de escribir sobre los cortos del festival generó un apasionado intercambio de comments con reacciones espontáneas y sentidas. Me gustaría hacer un repaso de lo acontecido con la intención de acercar posiciones... quisiera ir a la fiesta de fin de año y le tengo un poco de miedo a la violencia física que, como todos saben, es mucho peor que la psicológica.

Para escribir esto releí todos los comentarios del blog. Tenía la sensación de que habían prevalecido los insultos y las agresiones entre los dos “bandos”. No fue así, en absoluto. Hay discusiones más que interesantes e intercambios que evidencian el enriquecimiento de volver a pensar lo que uno tenía cerrado en su cabeza. Incluso en las polémicas más fuertes se pueden leer posiciones ideológicas y estéticas. La idea de esta nota es proponer que sigamos el debate por ese lado, para eso voy a citar algunos de estos comentarios.

No puedo evitar pertenecer al lado de la crítica, por lo tanto tengo más claros los puntos de desacuerdo con “el otro lado”, que los errores propios. Sin embargo, entre estos últimos hay dos que se me hacen evidentes. Alguien dijo: “No sé por qué no me sorprende encontrarme con que ustedes tampoco son inmunes a las críticas, cuando les tocan en su orgullo”. Nuestra respuesta a la reacción de la gente de dirección, tuvo poco de tolerante, fue desmedida e infantil. Esta experiencia nos sirve para sentirnos un poquito en la posición del otro, la de ser observado. Me comprometo a aprender de eso. El otro error también fue documentado: “Como si fuera poco conspiran para responder a cualquier comentario en contra de ustedes masivamente”. Este fue el error más grave, sólo nos queda pedir disculpas y la promesa de no repetirlo en el futuro, estoy seguro de que mis compañeros apoyarán esta moción. Aunque haré una pequeña salvedad: hay muchísimos comentarios a favor nuestro que no son hechos por nosotros, diría que más de la mitad, así como hay otros a favor de ustedes, no hechos por los directores.

Creo que la mayoría de las discusiones nacen al entender a la crítica de formas muy distintas. Algunos comentarios de los directores: “Una crítica profesional cinematográfica no debe ser una mirada subjetiva. Debe ser un análisis general del film desde diversos aspectos: narrativos, técnicos, estéticos, artísticos, semiológico, comercial, etc.”; “Aunque todo sabemos que la objetividad es bastante difícil de alcanzar, creo que es lo que un crítico debe apuntar a la hora de realizar su análisis”.
Ninguno de nosotros aspira a la objetividad. Más allá de que la pensemos posible o no, no es lo que nos interesa. Cito: "Una crítica es una mirada subjetiva que se justifica con apreciaciones contundentes". Si nuestra forma parece la de “jueces intocables” es porque expresamos nuestras opiniones contundentemente, porque creemos en ellas. Cuando un director deja cierto plano en una película no te aclara que es una elección personal, sabemos que lo es, y mientras más necesaria la sintamos mejor funciona. La subjetividad se expresa en la firma de la nota o en los créditos. Se dijo que: “Una crítica no es más que una opinión que se sostiene en dos cosas: la institución que la avala y la potencia de sus argumentaciones. La primera esta en lo más alto de esta página donde se lee CIEVyC”. No estoy de acuerdo, olvídense del blog que es sólo el espacio que se nos abrió para publicar, cada crítica está firmada y ése es su único aval.
Tan encontradas son nuestras visiones que para lo que nosotros es un valor para ustedes es un vicio. “Tanto a favor o en contra, M. Sol, que supongo que es María, no hace más que opinar” contra “Me parece que deberían tomar mi crítica como lo que es (una opinión) y nada más”. El valor de nuestra opinión está en haber visto mucho cine y en estudiar cómo ha sido visto por otros. Por lo demás, no pasa de una opinión, tanto es así que podrán observar que tampoco estamos de acuerdo entre nosotros.
Nuestro defecto paradójico fue no soportar las críticas. El de ustedes es no soportar ser vistos. “¿Acaso ustedes, los directores, hacen sus cortos para que nadie diga nada de ellos?” o “Me pregunto qué nos espera como espectadores de gente que se para en la vereda de enfrente de quienes miran sus largos-medios-cortos”. Posiblemente, la nuestra sea la primera opinión que reciben de un no-amigo, no-pariente, no-conocido, no-profesor, de alguien que ve el corto como resultado final, sin haber seguido el proceso. “Si se enojan con esto, qué harán cuando tengan que vivir de esto y reciban críticas mucho más lapidarias”. Se dijo por ahí que “Es precisamente en la instancia académica donde es válido cometer errores”. No estoy de acuerdo, siempre es válido cometer errores, avanzan y avanzamos sobre errores y van y vamos a seguir cometiéndolos.
Nuestra tarea es ver sin detenernos en las intenciones: “Confía en la obra no en el artista” escribió Robin Wood. La obra tiene existencia propia y es objeto de experiencias particulares compartibles que nada tienen que ver con el proceso creativo. Sepan que no pensamos que tenemos la verdad pero no dejen de tomar en serio lo que decimos. Lo que parece sobrador puede ser un signo de que estamos mirando con seriedad y sin condescendencia, sin rebajar sus trabajos por ser “sólo de estudiantes”.
Si todavía pretenden descargar sus ansias de venganza sobre mí es fácil reconocerme. Soy uno con anteojos de marco ancho, el pelo cuidadosamente despeinado y una remera con la tapa del primer número de Cahiers du Cinema.

Ignacio Izaguirre

Cobertura: 15 Festival Cievyc Cine 08 El canto de un gallo



El Canto de un Gallo, De Daniela Grandinetti, Con Sofía Ricotta, Soledad San Martín, Andrés Ventura, 4' 5''

Es difícil que El Canto de un Gallo quede en el recuerdo de los asistentes al festival como uno de sus momentos más memorables. Pero logra que sus cinco minutos transcurran dignamente, aunque lamentamos, que sin sobresaltos.
El corto nos ubica en el punto de vista de una niña a la que los objetos cotidianos de su casa se le vuelven aterradores, y la directora crea este efecto de extrañamiento, sobre todo con el uso del plano detalle. La figura materna, que debería acudir en su ayuda, también es lejana y amenazante a los ojos de la niña. En los desplazamientos y primeros planos de la madre se nota la influencia del cine oriental de terror; mientras que la mirada sin vida y el grito, se asemejan más a la versión de los ‘70 de Los Invasores de Cuerpos. También se usa un elemento típico del cine fantástico en la puesta en escena, como el biselado del espejo del baño para crear un efecto de multiplicación del personaje.
Lo que podría haber sido una metáfora terrorífica de la familia disfuncional (que se confirma al aparecer el padre) decepciona al transformarse en un sueño, recurso comodín por excelencia. Y cuando pareciera que se va a dar una vuelta de tuerca, hay una explicación innecesaria del final con el personaje mirando a cámara.
Igualmente, es valorable el uso de elementos del cine de terror que, en su mayoría, funcionan. Muchos otros directores primerizos parecen olvidar que varios de los más grandes autores y artesanos de la historia del cine trabajaron con el cine de género.

Cristian Sema

Cobertura: 15 Festival Cievyc Cine 08 Carpe Diem


Carpe Diem, De Rubén Guzmán, Con Román Paparella, Steven García, Alejandra Guzmán, 2008 2´5´´

Sk8r Boy

Dado el título y el comienzo del corto uno se predispone a ver un poco de acción, un poco de punk rock de la mano de Tomás, el Skater más conocido del barrio. En fin, nos equivocamos predisponiéndonos a ver un Lords of Dogtown y terminamos con un concentrado de Paranoid Park. El corto empieza bien arriba con una radio sonando de fondo con Tres Paredes (himno Skater local) que es tapada por un insoportable despertador. Gracias a Dios, es arrojado contra la pared. Acto seguido, vemos una presentación clipera muy bien lograda. Pero después de eso el corto decae mucho, pierde en fluidez y dinámica, y se convirtie en un homenaje a Gus Van Sant. La temática del adolescente traumatizado, aferrado a recuerdos que guarda junto a sus trofeos más preciados, contradice el nombre del corto, que arenga a aprovechar el presente. Este Carpe Diem está demasiado pendiente del pasado.
La miradas de Maru y Vale, las simpáticas entrevistadoras que hacen un documental sobre su ídolo, rompen un poco con la melancolía de Tomás haciendo la trama más llevadera. Hubiese sido interesante ver un poco más a través de ellas y no caer tanto en la introspección del personaje. A pesar de todo, Carpe Diem es muy disfrutable ya que tiene una trama narrativa que, como se mencionó en varias notas, está ausente en la mayoría de los otros cortos. Tampoco apela a complicados movimientos de cámara gratuitos, otro recurso que, queriendo mostrar virtuosismo, arruinó varios de los cortos exhibidos.

Germán González

Cobertura: 15 Festival Cievyc Cine 08 Plateado



Plateado
, de Lucila Frank. Con Fermín Keheo. Duración 4' 5''

Belleza Fragmentada


Plateado genera expectativa desde el principio. Se ven imágenes hermosas, poesía en movimiento, ritmo y mucha expresión corporal, todo por separado. Hay belleza, sí, en cada una de sus partes: Plateado (Fermín Keheo) bebiendo de su copa de vino, la Serpiente y su baile sensual, la espuma del vino superpuesta que crea una especie de simetría en el movimiento, y mi parte favorita: la historia pequeñita, de una niña pequeñita. Cada una de estas imágenes, por separado, funcionan en construir la estética del corto y en establecer cierto ritmo. Sin embargo falta la costura de las partes. Falta composición. Todo collage, todo aquello que está formado por una “multiplicidad de remiendos”, necesita un criterio de composición, y la sensación que deja Plateado es de exceso en belleza de imágenes y un estado de fragmentación.

En la película Amores que nunca se olvidan (How to Make an American Quilt, J. Moorhouse, 1995), se expresa algo muy interesante:

“Young lovers seek perfection.

Old lovers learn the art of sewing shreds together

and of seeing beauty in a multiplicity of patches.”

(Los jóvenes amantes buscan perfección. Los viejos amantes aprenden el arte de coser fragmentos y ver la belleza en la multiplicidad de remiendos.)

En la búsqueda de la perfección de la técnica y de la imagen pulida, dejan de lado la suma de las partes, tan importante para verlo funcionar como un todo cohesionado. El teatro y sus espectadores intentan ser el elemento concatenador, pero se diluye. La primera línea que pronuncia Plateado corta toda la expectativa generada por las primeras imágenes, esas letras del título en rojo y la copa de vino atravesada por el precario haz de luz. Luego de esta introducción, la primera línea del protagonista, o “maestro de ceremonias” -como pretende ser-, debió tener un impacto importante. Es un desasosiego su primera línea: contar con la ausencia del público. Frase que –a pesar del trabajo de la imagen- cumple su cometido. Deja al espectador fuera. Hay que recordar el valor de la palabra pronunciada. Puede destronar a la mejor de las imágenes.


Norya García


Trailer de Plateado:

Cobertura: 15 Festival Cievyc Cine 08 Mi mundo de cartón



Mi mundo de cartón, De Jorge Espinosa Castillo, Con Ana Paula Arocca, 2008, 9´5´´


Denuncia social mágica

Mi mundo de cartón parece construir un diálogo entre la televisión, el cine y los cuentos infantiles. Barras de ajuste televisivas, cuenta regresiva cinematográfica y un libro de cuentos sobre la mesa son las primeras imágenes. Mientras hace su trabajo sola, la nena cartonera se detiene ante los grupos de chicos jugando a los que no puede acceder. En esos momentos irrumpe el color en el corto. La primera vez solo en un par de cuadros, cuando el juego es con un perro, luego manteniéndolo cada vez más tiempo hasta que los colores se saturan cuando otra nena (¿ella misma?) salta la soga. Las imágenes están atravesadas por el cuento de hadas que ella desearía vivir y por un pixelado televisivo que parece cubrir las marcas comerciales pero cubre algo más.
El problema es que esta interpretación está hecha más con los restos de imágenes que reconstruí que con el corto en sí. Espinosa Castillo usa bien algunos recursos pero no termina de construir un universo propio y Mi mundo de cartón se hace demasiado largo y repetitivo. Tiene buenos momentos de montaje no realista, como las apariciones del libro de cuentos pasando las hojas; pero otros caen en la sensiblería y terminan distanciando, como la lluvia de estrellas y las caras de la nena mirando a los otros chicos. La impresión final es un conjunto de escenas sueltas que caen en el cliché pero con algunas buenas ideas que pueden ser mejor aprovechadas.

Ignacio Izaguirre

Cobertura: 15 Festival Cievyc Cine 08 Corina



Corina, de Fernando Serattín, con Vera Capilla, Catalina Martín, 2007, 11´5´´

Afección pop

Señoras y señores, con ustedes, la nueva generación de “Ezequieles Acuñas. En este caso, presentando un intento que no está mal. Hay una idea, se huele un estilo, existe una intención, pero le falta algo importante: la justificación de las elecciones, que dejan la sensación de ser un poco forzadas.

Adolescentes tristes, artistas, suicidas, homosexuales... se entiende, pero de esos tres, casi cuatro relatos que se desprenden de la trunca historia de amor, hay uno que queda colgado en una Nouvelle Vague utópica y sin sentido. Hay algo de ese mundo triste (no sé por qué francés) en el que su chica no le da bola, y ella la persigue, y pasan cosas, pero no llega a lograr la conexión necesitada. Hay “algo” que se puede interpretar, pero parece no desprenderse por sí mismo, sino que se impone de algún modo raro (no sé por qué francés).

Es un corto pretencioso, con una estética lograda, sobre todo aquel cuarto estallado de blanco, lleno de interrogantes y objetos pop, donde se percibe la intención mayor. Los otros mundos representados, salvo el ya mencionado, hacen a la historia compleja y pensada. Las cadencias bien resueltas construyen ese estado triste y suicida de la protagonista, lo cual no está nada mal. Hay buenas intenciones cuando la cámara la busca a ella, cuando coquetea con la muerte, pero no cuando se corta las venas, porque ya sabemos qué se puede decir de eso... trillado. Pero, sobre todo, hay confianza en Fernando Serattín y equipo, porque hay tiempo, porque es un puntapié inicial del que se puede esperar mucho más. Sólo me gustaría entender, por qué en francés.

Soledad Bianchi

Cobertura: 15 Festival Cievyc Cine Dos documentales de tercer año



Alas, de Ana Laura Seijas , 2007, 9´ y Clausurado, de María Laura Ferreyra, 2007, 6´5´´.



Cine Documental x 2




La jornada de cortos de tercer año contó con dos documentales de temática similar. Pero, mientras que Alas es sobre un teatro de Entre Ríos que, luego de mucho tiempo cerrado, vuelve a abrir sus puertas; Clausurado cuenta la problemática de uno de los tantos centros culturales que debió afrontar una clausura en el último tiempo y decidió salir a la calle a defender su derecho a organizarse. Pero, a pesar de esta coincidencia, los cortos son muy diferentes entre sí.
Alas tiene un interesante trabajo del material de archivo y buena fotografía en las tomas del teatro y alrededores, pero falla al centrarse en el reportaje. Sobre todo porque, si se toma el reportaje como el elemento central y no hay un buen trabajo de edición, se depende demasiado del interés que éste genere. En el caso de Alas, los monólogos del dueño del teatro son, por momentos, largos y monótonos y no logran mantener la atención de la audiencia. Y cuando se debería ver el trabajo de ese teatro, hay una falla en el audio que impide apreciar correctamente la escena teatral y se cierra con otro discurso (esta vez sobre el escenario).

Por otro lado, Clausurado relata un proceso más dinámico, que se refleja también la construcción del documental. Mediante el uso del montaje, tanto las asambleas como las actividades culturales que hace este grupo, están mostradas fragmentariamente. Eso da la sensación de que la diversidad y cantidad de estas actividades no pueden terminar de ser captadas por la cámara en un cortometraje. Si bien tampoco está exento de fallas, visibles sobre todo en una de las asambleas, logra transmitir el modo de trabajo y la problemática de estos centros.
Ambos cortos podrían emitirse, por ejemplo, en alguno de los canales oficiales (sobre todo Alas), de cable o actividades relacionadas con los cortos, pero a sus autores les falta recorrer un camino para la pantalla grande. Aunque es un buen comienzo.


Cristian Sema